Natural Omega-3 es un formato líquido que presenta muchas ventajas, como la facilidad para tragar, una mayor absorción, una mejor biodisponibilidad, pureza y sabor. Además, puede mezclarse en batidos, zumos o yogures. Sin embargo, la mayor ventaja es proporcionar mayores dosis sin tener que tomar varias cápsulas a lo largo del día. Además, al ser 100% purificado y desodorizado carece de sabor a pescado, dejando un delicioso gusto a limón.
- Fortalecimiento del Sistema Inmunológico.
- Mejora de los índices de atención e hiperactividad (TDAH y Trastornos del espectro Autista).
- Desarrollo cerebral, memoria y aprendizaje.
- Fobias, agresividad y comportamiento antisocial.
- Estrés, ansiedad y trastornos del sueño.
- Enuresis en niños.
¿Qué pasa si le doy omega-3 a mi hijo?
Los omega-3 EPA y DHA son esenciales en muchos aspectos: el desarrollo del feto y del bebé durante la gestación y lactancia, la función cerebral y visual, la salud cardiovascular y la inmunidad.
Además, tienen efecto antiinflamatorio, disminuyendo el riesgo de sufrir enfermedades crónicas asociadas a la inflamación silenciosa como son la diabetes, la obesidad o el deterioro cognitivo, entre otras. Por ello, son nutrientes fundamentales para todas las etapas de la vida.
Tanto en niños, como en adultos es esencial elegir una dosis adecuada, pues dosis altas pueden provocar cambios de consistencia o color en las heces. Es algo normal, que se soluciona introduciendo progresivamente el suplemento, con dosis bajas al principio e irla subiendo de forma progresiva hasta la dosis óptima.
¿Qué omega-3 es recomendable para niños?
Los ensayos clínicos y los profesionales de la salud indican que lo ideal es aportar ambos omega-3 (EPA y DHA), ya que en ciertos grupos (por ejemplo, con déficit de atención o inflamación crónica) se ha hallado un déficit selectivo en EPA. Se suelen recomendar fórmulas que aporten EPA y DHA, pero con EPA en mayor proporción.
¿Qué hace el DHA en los niños?
Numerosos estudios y ensayos clínicos concluyen que el DHA incrementa las capacidades cognitivas, la agudeza visual y el desarrollo total del cerebro en los bebés y niños. De hecho, un 80% de los ácidos grasos en el cerebro son DHA, quedando clara su importancia a nivel estructural y funcional para el sistema nervioso.
¿Cuánto DHA necesita un niño?
Siguiendo las indicaciones de la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria), un niño necesita un mínimo de 250 mg de DHA al día para el mantenimiento de la función cerebral y visual normal. Sin embargo, también se necesita EPA para la función cardiovascular.
¿Cuál es la dosis de omega-3 para niños?
El aporte de omega-3 a través de la dieta de la mayoría de la población es realmente escaso y no cubre las necesidades mínimas diarias (250 mg EPA+DHA al día), y en infantes, niños y adolescentes la situación es aún peor. Principalmente porque a la gran mayoría les resultan más atractivos y apetitosos otro tipo de “alimentos” que son, desgraciadamente, deficitarios en nutrientes esenciales como ácidos grasos, vitaminas o minerales, y ricos en carbohidratos refinados, grasas saturadas y trans.
Se puede y debería dar por largos periodos de tiempo, no es estrictamente necesario hacer descansos al tratarse de un complemento alimenticio.